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Cómo aplicar tu base para que se vea bonita y natural

Las herramientas, cantidades y formas de aplicación de tu base, definirán si tu base se verá natural, con un acabado piel y sin parches. Independientemente de la cobertura o acabado que hayas elegido utilizar para tu look.

Se suele creer que cuando necesitamos una mayor cobertura para unificar marquitas o granitos, debemos renunciar a una textura ligera, y esto no es cierto.

Quiero compartiros mis formas de aplicación de este producto una vez tengamos elegida nuestra base, tal y como os contaba en este post. Es algo que vemos en las clases de automaquillaje y siempre os encanta el resultado.

Comenzamos

Rostro limpio y aplicados nuestros primers, ponemos una pequeña cantidad de base en una paletita, platito o dorso de la mano. Con un pam en el dosificador suele ser más que suficiente.

Iremos cogiendo producto desde nuestra paletita zona a zona, no dejándolo a toquecitos por todo el rostro. Puede secarse, dificultar la integración y es posible que pongamos demasiada cantidad.

Trabajaremos el rostro en tres secciones, lado izquierdo, lado derecho y frente. Finalmente volveremos a la nariz.

Como herramientas, podemos utilizar brochas lengua de gato, brochas más tupidas o esponjas de manera indistinta. Mi opción favorita es la lengua de gato, ya que desliza muy bien la base, y gracias al corte de sus cerdas (haciendo un pequeño efecto biselado en la punta), va deslizándose y entrando sobre la superficie real de nuestra piel.

Se suele entender que el efecto de la esponja es más natural, pero esto está muy relacionado a un fallo que se suele cometer previamente; el exceso de producto. Cuando aplicamos demasiada base sobre el rostro, las brochas solo la desplazan de un lado a otro, mientras que la esponja va absorbiendo el exceso, mejorando el acabado. Es una muy buena herramienta para cuando nos iniciamos en el mundo makeup o queremos eliminar excesos.

Como aplicar la base

Comenzamos en la primera sección, depositamos POCO producto en la zona central (entre la nariz y la ojera) y lo extendemos suavemente hacia los bordes del rostro hasta que desaparece, añadiendo cantidades en capas si es necesario para lograr mayor cobertura. No es necesario llegar a la mandíbula, en la gran mayoría de los casos, podemos parar una vez sobrepasamos el pómulo.

Repetimos los mismos pasos en la segunda sección y finalmente aplicamos en la zona central de la frente para extender hacia los laterales. No llegues al nacimiento del cabello, se verá mucho más natural.

Ahora, con la poca cantidad que nos queda en la brocha, trabajamos las rojeces de la nariz. Se trata de una zona con muchos relieves y textura, por lo que solo queremos dejar un toque de color para neutralizar alteraciones, nada de peso o producto.

Probadlo y me contáis, estoy segura de que vais a lograr un acabado pulido y de mucha más duración. Al aplicar menos cantidad, no se mueve, no hace pliegues, ni se transfiere, unificando de igual manera.


¿Habíais probado aplicarla así? ¿Os aplicáis base a diario? ¿Que herramientas soléis utilizar?
¡Un abrazo!


Si os apetece ampliar vuestro tocador, todos los productos mencionados en este post podéis encontrarlos en Douglas.

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